El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, instó a su gobierno este lunes a actuar con “agilidad” en el combate contra organizaciones criminales en la Amazonía que contribuyen a la deforestación de la selva tropical más grande del mundo.
Durante la firma de un contrato en Brasilia que asigna 318 millones de reales para ampliar la presencia de las fuerzas estatales en la Amazonía, Lula expresó que nunca antes en la historia de Brasil se había contemplado un esfuerzo tan significativo para proteger este territorio. El plan, lanzado en julio del año anterior con un presupuesto estimado de 1.200 millones de reales, requiere celeridad para ser implementado antes de que finalice su mandato en 2026.
El plan “Amazonía: Seguridad y Soberanía” prevé el fortalecimiento del equipamiento, como lanchas y helicópteros, para combatir a las organizaciones criminales responsables de la tala y quema de la selva. El contrato entre el Banco Nacional de Desarrollo Económico y el ministerio de Justicia y Seguridad Pública recibe fondos del Fondo Amazonía, principalmente financiado por Noruega y Alemania.
Además, el plan incluye la creación de un centro de cooperación policial internacional en Manaos, núcleo de la Amazonía brasileña, con representantes de inteligencia de los nueve países con territorio en la región selvática.
La ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, destacó que el aumento en la capacidad de vigilancia estatal ha contribuido a reducir la deforestación a la mitad en 2023, el primer año desde el regreso de Lula al poder. No obstante, Silva hizo un llamado a la comunidad internacional para detener la contaminación. Advirtió que si no se reducen las emisiones de CO2 derivadas de los combustibles fósiles, existe el riesgo de que la Amazonía se transforme en sabana. Por su parte, Lula se comprometió a erradicar la deforestación ilegal en Brasil para el año 2030.
Pasante: Marialbert Finol


