El mundo de la oftalmología se prepara para una revolución médica sin precedentes tras confirmarse que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado formalmente el colirio VIZZ (desarrollado por el laboratorio LENZ Therapeutics), una solución oftálmica basada en el principio activo de la aceclidina que saldrá al mercado comercial a nivel global hacia finales de 2026.
Con la promesa de corregir temporalmente la presbicia o “vista cansada” sin recurrir a las gafas de lectura.
La veracidad científica de este hito radica en sus exitosos ensayos clínicos (estudios CLARITY), los cuales demostraron que una sola aplicación diaria genera el denominado “efecto estenopeico” o de agujero de alfiler reduciendo el tamaño de la pupila para potenciar la profundidad de enfoque logrando restaurar la nitidez visual en apenas 30 minutos y extendiendo su efectividad por hasta 10 horas consecutivas sin alterar de ningún modo la visión de lejos.
Aunque la noticia ha desatado un enorme optimismo global y titulares sobre el “adiós definitivo a los lentes”.
La comunidad médica y la Asociación Americana de Oftalmología (AAO) aclaran que no se trata de una cura permanente para el envejecimiento del cristalino, sino de una alternativa no invasiva transitoria y bajo receta médica ideal para adultos de entre 45 y 75 años con condiciones leves o moderadas.
Advirtiendo además sobre posibles efectos secundarios manejables como dolores de cabeza leves, irritación y una reducción temporal de la agudeza visual en entornos con poca luz.
Pasante: Génesis Linares


