(Por: Javier Ramirez , Periodista/Prof. Universitario)
El Teatro Baralt se vistió de gala para una noche donde la música no solo se escuchó, sino que se sintió en lo más profundo del alma. Oscar Valencia consagró una velada inolvidable sobre las tablas del coloso cultural, ofreciendo una presentación sublime que transitó con maestría por toda la partitura de las emociones humanas. Desde los primeros acordes, el recinto se transformó en un santuario de nostalgia, romance y complicidad.
Valencia no solo interpretó canciones románticas; esculpió recuerdos en el aire. Su imponente voz y su magnética presencia escénica hilaron un repertorio impregnado de sentimiento, capaz de revivir los pasajes más íntimos de la memoria de los presentes. La atmósfera, cargada de una intimidad mágica, se convirtió en un viaje de ida y vuelta entre el artista y su público, rompiendo por completo la distancia del escenario.
El transcurso de la noche fue un oleaje perfecto de sensaciones:risas sutiles, aplausos intensos , sollozos y lágrimas. Entre melodías, las anécdotas y la fina picardía del artista arrancaron sonrisas cómplices, aliviando la dulce tensión del romance. La ovación estallaba de forma unánime tras cada interpretación, haciendo vibrar las históricas paredes del teatro en señal de profunda admiración.Las fibras más sensibles se quebraron cuando la melancolía tomó el micrófono, desatando una catarsis colectiva donde el canto se volvió poesía.
Cada letra evocó amores del pasado, ausencias eternas y promesas de juventud, haciendo que cada espectador cerrara los ojos para mirar hacia adentro.
Al encenderse las luces, el eco de una noche perfecta quedó suspendido en el ambiente. Oscar Valencia no solo ofreció un recital único , regaló una experiencia sensorial y emocional que el Teatro Baralt guardará en su memoria como uno de sus capítulos más conmovedores y brillantes.Su nombre quedó para la historia en el Paseo de las Estrellas del Teatro BARALT.
En la gráfica, la Dra. Elizabeth Miquilena (Presidenta de FundaBaralt) entrega la Certificación Oficial que incluye al Maestro Oscar Valencia en el Paseo de las Estrellas del Teatro Baralt de Maracaibo.


