“La Bendición sacerdotal”
Números 6:22-26
Jehová habló a Moisés, diciendo:
Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:
Jehová te bendiga, y te guarde;
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;
Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
Una bendición era una forma de pedir que el favor divino de Dios descansara en otros.
La bendición antigua en estos versículos nos ayuda a comprender lo que se suponía que una bendición tenía que hacer.
Sus cinco partes transmitían el deseo de que Dios
(1) Lo bendijera y lo guardara (favor y protección),
(2) Hiciera que su rostro resplandeciera sobre ellos (sea complacido),
(3) Sea misericordioso (piadoso y compasivo),
(4) Volviera su rostro hacia ellos (les diera su aprobación),
(5) Les diera paz.
Cuando usted pide a Dios que lo bendiga a usted o a otros, le está pidiendo estas cinco cosas.
La bendición que usted ofrece no sólo ayudará al que la recibe; además le demostrará amor, alentará a otros y proporcionará un modelo de interés en aquellos que observan.
Recuerde que la bendición comienza y se deriva de Eulogia que significa: buenas palabras allí inicia todo en lo que su boca manifiesta y en la obediencia a la sagradas escrituras…
