El conflicto en el golfo Pérsico ha alcanzado una escalada crítica tras la orden del presidente Donald Trump de ejecutar bombardeos directos contra posiciones militares en Irán, en lo que el Mando Central de EE.UU.
Centcom, calificó como una respuesta proporcional de “autodefensa” tras el previo derribo de un helicóptero de ataque estadounidense AH-64 Apache sobre el estratégico estrecho de Ormuz.
La ofensiva aérea norteamericana destruyó con éxito sistemas de radares, bases de control terrestre de drones y unidades de defensa aérea operadas por la Guardia Revolucionaria en ciudades costeras como Bandar Abbas, Jask y Sirik; mientras tanto, se confirmó que los dos tripulantes del Apache derribado sobrevivieron milagrosamente tras caer al mar y fueron rescatados ilesos en el golfo de Omán mediante un dron marítimo Corsair de la Fuerza de Tarea 59 de la Quinta Flota.
En una violenta contraofensiva inmediata, Teherán rechazó las advertencias de Washington y disparó oleadas de misiles balísticos y drones suicidas dirigidos a las bases militares estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania (donde el ejército jordano interceptó al menos cinco proyectiles), una hostilidad militar sin precedentes que ha sembrado profundas dudas sobre la viabilidad de la frágil tregua de paz regional que se negociaba y ha provocado que el precio global del crudo supere momentáneamente el umbral de los 100 dólares por barril.
Pasante: Génesis Linares


