(Por Oscar Valencia) La experiencia de sentarse frente a un equipo de tocadiscos L.P. o 45 r.p.m. para escuchar una buena música, siempre fué agradable al oído por sus propiedades de calidad mono, stereo y cuadrafónico.Y es que el sonido del disco de vinilo siempre fué más real, denso,cálido, sorprendente.De hecho existieron grabaciones en L.P de tal calidad, que se podía imaginar los músicos y el cantante en vivo. Los L.P.’s de Julio Iglesias,Bee Gees, Raphael, Alfredo Sadel, las Suites Venezolanas de Freddy León por citar algunas, marcaron pauta en cuanto a calidad sonora se refiere. En tal sentido consultamos la opinión del experto en audio, músico,compositor y productor de nivel internacional, Mtro. Enrique Rincón quien nos comentó:…El vinil tiene una resolución mucho mayor y mejor definida que el C.D. pues es capaz de captar frecuencias que el C.D por su estructura no captura.De modo que el vinil en el momento de fijar la música captura todos los armónicos que el C.D. los borra si son parecidos, o sea, hace una elección que disminuye la calidad natural del sonido por el proceso de aleación. Así las cosas en su mejor época había un toque de romanticismo y sentido musical al adquirir un tocadiscos para disfrutar de forma casi real, el cálido audio de un L.P. y por supuesto los más detallistas, utilizaban las agujas cónicas o elípticas de cristal de zafiro o punta de diamante que actuaban como transductores imprimiendo una inigualable sensación auditiva que nos trasladaba a un verdadero …escenario.
Un simple hasta luego, apreciados lectores.
