(Por:Oscar Valencia)
Hacia el año 1562 en el Municipio Chiquinquirá en Boyacá/ Colombia , el Artista Alonso de Narváez tuvo el Honor de pintar el cuadro original de la Virgen de Chiquinquirá. Sin embargo fué el 18 de Noviembre de 1709 cuando una imagen religiosa en una tablita similar a la elaborada en Colombia, llegó a las riberas del Lago de Maracaibo siendo rescatada por una humilde viejecita quien presenció el milagro más hermoso para los zulianos y más: la aparición clara, colorida y brillante de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Indudablemente el paso de los años va dejando sus huellas en la Santa Reliquia por lo que actualmente un Servidor de María, Lino Perozo Vilchez, con extrema delicadeza, utiliza sus manos para acariciar con un suave pincel los contornos y bordes de tan Santa Imagen para que siempre luzca hermosa y radiante ofrendando su Bendición al pueblo Mariano. Un verdadero privilegio y una enorme responsabilidad el encomendado al Sr. Perozo Vilchez. Dios y Chiquinquirá le bendigan siempre!


