En esta oportunidad aprovechamos de felicitar a todo los pastores en su día recordando que el pastor de pastores es y será Nuestro señor Jesucristo..
Iniciamos nuestra reflexión de esta manera
Cuando recordamos que Jesús es el Pastor de pastores (el Príncipe de los pastores), entendemos que el liderazgo cristiano no se trata de buscar poder, reconocimiento o imponer autoridad, sino de servir con el mismo amor, entrega y compasión que Él nos mostró.
Tomar a Jesús como compré y cómo te alcanzó algo más allí a mucha gente nuestro mejor modelo significa adoptar sus cualidades más puras:
1.-Amor sacrificial: El buen pastor da su vida por las ovejas. Liderar implica sacrificarse por el bienestar espiritual y emocional de los demás.
2.- Conocimiento y cercanía: Él conoce a sus ovejas por su nombre y ellas conocen su voz. Un buen líder no es alguien lejano, sino alguien que camina junto a las personas, las escucha y comprende sus necesidades.
3.-Guiar con el ejemplo: Jesús no empujaba a sus ovejas desde atrás con un látigo; Él iba delante de ellas, abriendo camino. Su autoridad nacía de su coherencia y su amor, no del temor.
4.-Buscar a la perdida: El modelo de Jesús nos enseña a no conformarnos con las que están a salvo, sino a tener un corazón compasivo para buscar a quien se ha alejado o está sufriendo.
Al descansar en que Él es el Líder Supremo, también se quita un gran peso de encima: los líderes humanos recuerdan que solo son administradores de un rebaño que le pertenece a Dios, lo que nos invita a la humildad y a depender totalmente de Su gracia…
Bendiciones y saludos a todos los que fueron llamados por Dios a asumir un pastorado..


