En un despliegue de alta diplomacia que redefine el equilibrio de poder global, el presidente de Rusia, Vladímir Putin y Xi Jinping, se reunieron este miércoles 20 de mayo en Pekín para firmar más de 20 convenios de cooperación comercial, tecnológica y militar orientados a consolidar un “nuevo orden mundial”.
En su declaración conjunta, ambos mandatarios lanzaron una dura advertencia contra las políticas de Occidente y el escudo antimisiles estadounidense “Golden Dome”, calificando como un retorno a la “ley de la jungla”.
Sin embargo, la cumbre evidenció la actual asimetría de la relación al concluir sin un acuerdo definitivo sobre los precios y el financiamiento del gasoducto Fuerza de Siberia 2, debido a las reservas chinas sobre su autosuficiencia energética.
En el plano internacional, mientras Moscú busca un alivio a las sanciones, Xi utilizó el encuentro ocurrido días después de recibir al presidente estadounidense Donald Trump para consolidar a China como el eje de la diplomacia global, llamando a la calma en el conflicto entre Irán e Israel y manteniendo su neutralidad formal ante la guerra de Ucrania, al tiempo que facilitó los lazos civiles extendiendo la exención de visados para ciudadanos rusos hasta finales de 2027
Pasante: Génesis Linares

