Vecinos de la calle 105, San Rafael y San Juan del sector Pomona denunciaron que viven desde hace más de 10 años rodeados de aguas servidas, una situación que se ha convertido en un grave problema de salud pública.
Las aguas negras corren libremente por las calles, se estancan frente a las viviendas y generan malos olores que afectan a toda la comunidad.
Los vecinos explican que, con el paso del tiempo, la situación ha empeorado. En temporada de lluvias, las aguas se desbordan y entran a las casas, dañando pisos, paredes y electrodomésticos. “Ya no podemos vivir tranquilos. El olor es insoportable y los niños se enferman” comentó Dougleany Nelson habitante del sector
La exposición constante a las aguas contaminadas ha provocado infecciones en la piel, alergias, problemas respiratorios y casos de diarrea, especialmente en niños y adultos mayores. Algunos vecinos aseguran que han tenido que acudir repetidamente a centros de salud por complicaciones relacionadas con la contaminación.
La situación ha sido tan crítica que varias familias se han visto obligadas a mudarse, dejando atrás sus hogares porque no soportan las condiciones que se viven en el sector. “Aquí hemos visto gente irse porque ya no aguantan. Uno siente que la salud está en riesgo todos los días” expresó Leyda Rosales
Los vecinos aseguran que han presentado denuncias ante diferentes instituciones, pero no han recibido una solución definitiva. Señalan que en algunas ocasiones han llegado cuadrillas a revisar el sistema de drenaje, pero los trabajos quedan inconclusos o no resuelven el problema de fondo.
Un llamado a las autoridades
La comunidad del sector Pomona pide a las autoridades municipales y regionales que atiendan la emergencia, ya que consideran que la situación se ha convertido en un problema de salud para los habitantes y es una situación que no puede seguir esperando.
Pasante// Nelly Martínez Rosales


